“Yo conocí a una mujer en mi pueblo que se había ido a España a trabajar. Conocí a la persona que la ayudó y me dijo que podía ayudarme a venir a España para trabajar en un restaurante. Cuando llegue estaba una mujer de mi país esperándome, no la conocía y me llevo a un piso donde había otras mujeres. Al día siguiente me dijo que tenía una deuda de 3000 € por el billete y que para pagarla tenía que trabajar en la prostitución allí…”